En la redacción de Roomers seleccionamos cinco cortes que van desde la celebración de estar vivo hasta la oscuridad clínica. Una montaña rusa de 15 minutos.
Aquí nuestras 5 recomendaciones para hoy:
1. Para sentirte vivo (literalmente): Chloe Florence – Euphoria
Si su anterior track era para desconectarse, este es para conectarse a la corriente. Parte de su EP Endlessly Borrowed, “Euphoria” cumple exactamente con lo que promete el título: es un corte diseñado para “soltar y sentirse vivo”. Chloe Florence deja de lado la introspección por un momento para entregar energía cinética pura. Ideal para cuando necesitas un boost de serotonina sin receta médica.
2. Para los arqueólogos del sampleo: Anish Kumar – Yesterday
Anish Kumar tiene un don para tomar el pasado y hacerlo sonar a futuro. En “Yesterday”, el productor sigue demostrando por qué es uno de los nombres más frescos del circuito: loops vocales nostálgicos sobre una base House que cruje de lo bien producida que está. Es música de club con alma vieja, perfecta para bailar con los ojos cerrados imaginando que estás en un warehouse de los 90.
3. Para el groove con clase: Antonio Gaudini – Soul
El título no es clickbait. Antonio Gaudini entrega en “Soul” esa mezcla precisa de ritmos Tech House con vocales llenas de alma que evitan que el track se sienta robótico. Es funcional, elegante y tiene ese bajo redondo que te obliga a mover el pie debajo del escritorio. Póntela si necesitas que tu entorno se sienta un poco más sofisticado de golpe.
4. Para el momento extraño del día: Heart Failure Research Unit – Nobody Knows
Con un nombre de artista como “Unidad de Investigación de Insuficiencia Cardíaca”, ya sabes que no vas a escuchar pop comercial. Este proyecto trae esa vibra experimental y clínica que a veces hace falta para limpiar el paladar auditivo. “Nobody Knows” es para los que buscan texturas, atmósferas raras y sonidos que no encajan en la radio. Ideal para disociar un rato.
5. Para la conducción nocturna (y rápida): Savnko – heartbreak
No dejes que el título te engañe, esto no es una balada para llorar en el rincón. Savnko suele moverse en terrenos del Phonk y el Trap atmosférico, y “heartbreak” suena a velocidad y luces de neón borrosas. Es el soundtrack perfecto para manejar de noche por la ciudad, con bajos distorsionados y esa actitud de “me duele, pero me veo bien”.
Hoy el menú es variado: empezamos con euforia, pasamos por la nostalgia y terminamos con experimentación clínica. Tú eliges la dosis.
